martes, diciembre 15, 2009

El botellero


De los recuerdos que ya casi se pierden en el pasado uno de los más simpáticos de mi infancia eran los vendedores ambulantes.


Había para todos los gustos, desde granizado a kilo, el vendedor de helado Guarina con su carro tirado por un caballo que iba aromatizando el ambiente, el melodioso afilador de cuchillos y de ahí el desfile continuaba hasta el último que pasaba en la noche con su pregón eterno…“Maní, manisero se va”.


Como todos sabemos el manisero se fue, pero esto no es sobre él. Hoy quiero recordar a un desaliñado personaje conocido como el botellero al que se le solía ver empujando un destartalado carromato repleto de botellas que iba cambiando por diferentes artefactos como jarros, caramelos y otras boberías.

Nunca entendí la forma en que las amas de casas de entonces, entre ellas mi abuela, llegaban al arreglo para efectuar el canje de botellas vacías por cacharros, pero evidentemente estos estrafalarios sujetos eran unos maestros en el oficio del cambalache, precursores de lo que vendría después, cuando la nación entera fue obligada a recurrir a las artes del trueque y el regateo para cambiar cigarros por latas de leche condensada, libras de arroz por ropa, etc, etc, etc.


Y hasta inmortalizados fueron en una guaracha interpretada magistralmente por la voz del inolvidable Ibrahim Ferrer....


Muchacho yo estoy cambiando
Botella por caramelo
Si señor
el botellero soy yo
Si señor
el botellero soy yo

Pues bien, según me cuenta mi agente en la Habana, la tiranía ha contratado los servicios de un experto botellero para que los asesore a forzar un risible cambalache del cual ya casi se puede oír el pregón…"Cambio yuma repartidor de tecnología por cinco mongólicos"… se necesitan para formar el show... y ahí nos vemos en la próxima caricatura.

Mi película inolvidable!

Mi película inolvidable!

Quien es?