viernes, agosto 01, 2008

El Caballero de Paris (II)



Nunca lo olvidaré! Es uno de mis recuerdos infantiles mas preciados…el Caballero de Paris sentado en la esquina de 23 y 12 con su estrafalaria figura, su cortesía anacrónica, en una ciudad donde por desgracia se habían ya para esa época enseñoreado la grosería y la ordinariez… en fin con su gran arte para la “locura” en un país donde ser un poco “loco” es parte de nuestra idiosincrasia…

Como rezaba la estrofa de esa canción cubana famosa:

Mira quien viene por ahí
El Caballero de Paris!




Mi intención con esta nueva sección de Personajes es ir escogiendo las mejores remembranzas de los lectores para incluirlas en el post principal…así que aquí va la primera que se gano el “honor”…

Lola

El caballero de París!!!! mi papá era amigo de él, bueno ya sabes, le seguía la corriente. Y un día fue al bar y mi papá le preguntó: Caballero, se quiere tomar un café con leche o algo, y le contestó, no Sr. Conde (ése era mi papá) ahora voy a leer un rato el periódico, bueno al cabo de un tiempito le dice a mi padre, Sr. Conde, dígale a sus lacayos que me vayan sirviendo. El cabreo que cogieron los empleados de mi padre fue mayúsculo. Y eso de ñángara será porque siempre iba repartiendo unas estampitas donde ponía Dios y Fidel, o algo parecido. Era buena persona, pero vivía en un mundo aparte.Saludos!

10 comentarios:

Minguito dijo...

el caballero era ñangara!!!

lola dijo...

El caballero de París!!!! mi papá era amigo de él, bueno ya sabes, le seguía la corriente. Y un día fue al bar y mi papá le preguntó: Caballero, se quiere tomar un café con leche o algo, y le contestó, no Sr. Conde (ése era mi papá) ahora voy a leer un rato el periódico, bueno al cabo de un tiempito le dice a mi padre, Sr. Conde, dígale a sus lacayos que me vayan sirviendo. El cabreo que cogieron los empleados de mi padre fue mayúsculo. Y eso de ñángara será porque siempre iba repartiendo unas estampitas donde ponía Dios y Fidel, o algo parecido. Era buena persona, pero vivía en un mundo aparte.
Saludos!

Anónimo dijo...

Querida Lola, recuerdo haber visto al Caballero por ultima vez en una Pizzeria que esta situada en Infanta y San Lazaro, pero si este Senor aunque es parte de nuestra Historia, se manifestaba como Ud dice, para mi esta excomulgado de mi religion, que se llama, Libertad y Democracia, aunque sea de la mala, pues como dijo Winston Churchill, La Democracia es el peor Sistema Politico, despues de todos los demas!!!! Un Abrazo. El Latigo

lola dijo...

Estimado Látigo, no creo que haya que sacar las cosas de sitio, el Caballero estaba mal de la cabeza, eso creo que no lo niega nadie, así que creo que no se le debe de dar demasiada importancia a lo que decía. Esta anécdota la he contado, porque me recuerda una parte de mi niñez, pero la verdad es que nunca me he dedicado a buscarle los tres pies al gato.
Un saludo,

Manuel Darío dijo...

Algo que muchos deberiamos hacer, intentar mantener nuestras anécdotas vivas.
Fue todo un personaje este Caballero de París, a quién recuerdo muy vagamente allá por la Ave. del 10 de Octubre en la Víbora. Siempre leyendo muy señor él algún periódico viejo, acochambrado. Es una figura recurrente en mí, ya que lo veía siempre tras los cristales del chevy´57 de mi padre.
Los que intentan sacar de contexto los hechos y palabras de ese señor deberían tener en cuenta los cubanos que andan hoy por las calles de Miami que no salieron hasta que no les pisaron el cayo, quienes seguramente no repartían estampitas del Señor de las Moscas, pero sí vivieron de sus migajas y hoy son los primeros en alzar sus brazos para criticar al régimen del cual vivieron.
Un saludo, Lola... me ha gustado lo que leí.
Darío

Luna dijo...

El caballero de París era un hombre educado y cortés, nunca pedía limosnas a nadie y sólo las aceptaba de aquellas personas a las cuales conocía devolviéndoles su atención con un obsequio, que podía ser una tarjeta coloreada por el o un cabo de pluma o lápiz entizado con hilos de diferentes colores, un sacapuntas, u objeto similar.
El libro del Dr. Calzadilla contiene gran cantidad de datos, obtenido de entrevistas con El Caballero, su familia y personas que lo conocían. El Dr. Calzadilla fue el último Psiquiatra que atendió a El Caballero en Mazorra.
El nombre verdadero de El Caballero era José María López Lledín. Nació el 30 Diciembre de 1899 en España.
Según su hermana Inocencia, José se enamoró de Merceditas, la hija de un médico de Fonsagrada. Ella murió de joven y José se encontraba a su lado cuendo ella murió. El dia que murió, José juró que nunca se casaría y siempre mantuvo su promesa.
La mayoría de los reportes estan de acuerdo que José perdió su razon y se convirtió en "El Caballero" cuando fue arrestado en 1920 y remitido a la prisión del "Castillo del Principe" en La Habana, por un crimen que no habia cometido.
Cuando comenzó a ambular por las calles de la Habana, su familia se reunió para ver lo que se podia hacer para ayudarlo. La familia decidió que lo mejor sería que el regresara a su pueblo natal para vivir con sus padres. Cuando le comunicaron esta decision a "El Caballero", este se alteró de sobremanera y dijo que si lo embarcaban para España, el se mataría tirandose al mar. La familia desistio en estos esfuerzos, pero el resultado fue que "El Caballero" y su familia quedaron mas distantes.
Tanto Javier como Mercedes, la hermana de "El Caballero", dicen que "El Caballero" saco su nombre de su novia de Paris, que pereció cuando viajaba a reunirse con el en La Habana.
El 7 de Diciembre de 1977, "El Caballero" fue internado en Mazorra como acto humanitario. La razón fundamental para su internamiento no fue que amenazaba a nadie, sino su estado físico deplorable Alli fue bañado y su pelo fue limpiado y arreglado en forma de una larga trenza. El diagnóstico de su psiquiatra, es que padecía de parafrenia, algunas veces considerado como una forma de esquizofrenia. El no sufría de alucinaciones.
Murió a la 1:45 AM el 11 de Julio de 1985 a la edad de 86 años. Inicialmente, fue enterrado en el cementerio de Santiago de las Vegas en La Habana, sus restos fueron exhumados por Eusebio Leal y transferidos al convento de San Francisco de Asis, su presente lugar de descanso.

Anónimo dijo...

yo tengo una anécdota muy bonita, estaba yo en la esquina de 23 y 12 hecha un mal de lágrimas pues venía de asistir al entierro de una amiga y me topo con el caballero de parís, él se me quedó mirando con curiosidad y me siguió sin que yo me diese cuenta, me senté en un banco en la avenida de los presidentes y a los cinco minutos el caballero de parís se sentó a mi lado y se puso a conversar conmigo de cómo la aristocracia de su corte no desvelaba sus sentimientos en público porque a procesión hay que llevarla por dentro y que el tiempo lo cura todo. yo me quedé sorprendida por todo lo sucedido pero de alguna forma me sirvió de alivio, no sé ni siquiera por qué.
un saludo a todos los del blog.

Anónimo dijo...

El Caballero de Paris, yo tambien coincido en que era una persona amable y gentil, en una ocasion yo estaba merendando en la cafeteria de 23 y 12 al levantarme se me cayo un panuelo , yo no me habia dado cuenta, el lo vio y enseguida lo recogio y muy gentilmente me lo alcanzo, aquella accion, yo la recuerdo con carino.

Alberto Ferreira dijo...

Quisiera que el mundo sepa que el Caballero no fue tratado tan bien en Mazorra como lo establecen algunas historias.
Yo estuve unos 10 días como paciente en la Sala Clínica Enrique Nuñez donde estuvo el Caballero de París por los últimos años, y el tratamiento que se le daba en este lugar era inaceptable. En su estancia en Mazorra se fracturó la cadera por negligencia de los enfermeros, que usualmente ponían el cuidado de los pacientes viejitos o débiles como él bajo la custodia de otros pacientes más jóvenes pero de malas condiciones mentales (esto causó el accidente que le fracturó la cadera). El Caballero de París no era atendido adecuadamente, ni se le daba comida abundantemente como se establece en muchas de las historias publicadas por organizaciones cubanas, las enfermeras se negaban a bañarlo, darle la comida, o cambiarle la ropa personal o de cama, pues se orinaba todos lo días; había que cargarlo de la cama una silla de rueda y a veces lo dejaban por horas y hasta de un día para otro en la cama toda orinada. El Caballero vivió en esta Sala rodeado de pacientes de alta peligrosidad, y él no podía defenderse, en muchas ocasiones le pegaban o lo maltrataban y las enfermeras estaban en su mundo sin preocuparse de lo que estaba pasando. En una ocasión vi como una enfermera mandó a uno de los pacientes a bañarlo; lo metieron debajo de una ducha fría y lo estaban restregando con una escoba plástica, en ese caso yo me metí y le quite la escoba al paciente y lo terminé de bañar; según él me dijo, a veces le dejaban mojado por horas en la silla de ruedas prácticamente desnudo. El pelo nunca fue desenredado como cuentan en ciertas historias, lo tenía igualito que cuando estaba en la calle; lo único que él tomaba o comía era prácticamente leche, y una que otra vez sopa. Nunca se me olvida como con su fina y baja voz él me dijo, hijo mío esta gente me tratan de engañar dándome esas sopas tan horribles diciéndome que es fabada, ellos piensan que yo no sé lo que me están dando. Por lo tanto estoy seguro que el Caballero no murió en esa abundancia de comida que se menciona en estas falsas historietas.
Hay muchas cosas que podría decir de ese lugar tan horrible Mazorra donde El Caballero vivió sus últimos años, pero no me alcanzaría esta página; como yo algunos nos escapamos de ese horrendo lugar y encontramos la libertad acá en USA; no creo que sea justo que se catalogue Mazorra como un lugar humanitario como se describe en muchos artículos, donde se han cometido tantos crímenes, incluyendo la mutilación del inofensivo Caballero de Paris, el cual debían haber enviado a una casa de retiro con ancianos normales, pues yo considero que él era una persona lo suficientemente pasiva para comunicarse con personas normales y no estar en un lugar tan hostil.

Anónimo dijo...

EL CABALLERO NO ERA COMUNISTA. ERA UN PERSONAJE ALIENADO QUE EN SU FANTASIA MANTENIA UNA COMPOSTURA LLENA DE VALORES QUE HOY NO EXISTEN EN CUBA NI SIQUIERA EN LAS PERSONAS CUERDAS.RECUERDO QUE EL APARECIA EN CUALQUIER SITIO DE LA HABANA Y SE LE REPETABA, AUNQUE SIEMPRE HABIA UNO QUE OTRO QUE HACIA BURLAS DE EL PERO NO ERA LO COTIDIANO. FUE Y SERA UN PERSONAJE DE NUESTRA CUBA Y COMO TAL HAY QUE RECONOCERLO COMO PARTE DE NUESTRA CULTURA

Mi película inolvidable!

Mi película inolvidable!

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